Por Santos Miguel González
Columna de opinión mordaz
En Puerto Rico uno nunca sabe con qué amanecerá el país. A veces con sol, a veces con lluvia… y otras veces con contratos que aparecen en la mesa pública como si fueran croissants recién horneados.
Esta vez el menú lo sirvió el Senado de Puerto Rico: una petición de información para que el Departamento de Justicia de Puerto Rico explique qué pasó con una investigación relacionada con un contrato de $60,000 mensuales para el cuidado de una sola persona, parece que incluye comodidades de alta gama como baños de mármol con hidromasaje, mayordomo, vistas panorámicas, terrazas privadas y acceso a áreas VIP, vista al mar y masaje terapéutico y otros.
Sí, leyó bien: una sola persona. Ni un hotel cinco estrellas cobra tanto por huésped sin desayuno incluido.

La controversia gira alrededor de Suzanne Roig Fuertes, actual secretaria del Departamento de la Familia de Puerto Rico, y una contratación otorgada cuando trabajaba en Salud. El asunto fue referido en 2022, archivado en 2025 y ahora resucitado políticamente como momia electoral con corbata.
Haciendo un paréntesis para que usted tenga una idea del contrato hecho a la medida de algún beneficiario del partido.
El costo de una noche en el Dorado Beach, Puerto Rico en el Ritz-Carlton, un hotel de lujo, la reservación comienza generalmente por encima de los 1,595 a 1,969 USD por habitación estándar y puede superar los 7,000 dólares por noche en suite de lujo Los precios varían significativamente según la temporada y la disponibilidad, siendo más altos en temporada alta.
Porque en esta isla los expedientes no mueren. Solo hibernan. Pero aquí no hablamos de vacaciones de millonario. Hablamos de dinero público con alergia a las explicaciones, porque
la cifra de $60,000 mensuales es extremadamente superior a los $3,000 a $5,000 que usualmente se pagan por participante.
Lo curioso no es solo el monto. Lo curioso es la velocidad selectiva. Hay casos que caminan con bastón, otros llegan en silla de ruedas, y algunos corren cien metros cuando cambia el clima político.

presidente del senado
El presidente senatorial Thomas Rivera Schatz pidió explicaciones en cinco días calendario. Cinco días. Más rápido investigan ahora que cuando el caso entró por primera vez. Parece que en el gobierno el tiempo depende de quién haga la pregunta.
Y mientras tanto, el pueblo observa pagando contribuciones, luz cara, agua cara y la membresía involuntaria al teatro público nacional.
Si hubo irregularidades, que se diga. Si no la hubo, que se pruebe, pero si lo archivaron por comodidad, por amistad o por bostezo burocrático… también merece explicación.
Porque el problema no es solo un contrato. El problema es la costumbre de jugar escondite con la transparencia.
En Puerto Rico no faltan fondos… Lo que falta es memoria institucional y vergüenza con recibo, porque “sigue lloviendo al corazón”, los beneficios a los amigos políticos y se reportó que Justicia archivó una investigación por falta de pruebas, el caso sigue bajo escrutinio legislativo.


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