Por Santos Miguel González
Columna de opinión mordaz
Venezuela después de Maduro:
Para escribir una columna mordaz, hay que traer un arsenal de sarcasmo, y una riqueza irónica …Sí así como lo lee. Las cosas hay que decirlas cómo son, “le duela a quien le duela”. Quizás me veas como “crítico» pero no, soy un comunicador social y velo por el bien común y no por el interés de unos pocos. Total usted me ve a través de la pantalla, pero no me conoce y si me lee…Recuerde, “No tengo que pedir permiso para escribir”… Vivo en una democracia y si no escribo aquí escribo en “Acullá”, porque se limita el espacio, no la escritura.
Voy al grano: La riqueza en Venezuela se repartieron entre unos pocos y los chavistas del “chiji-chija’ no les tocó nada, solo son unos espectadores que aplaudieron cómo foca ante las burradas del ex mandatario que ahora está en “chirola”. Esa es la verdad.
Esa riqueza se repartió durante años, pero ahora Venezuela tiene un nuevo administrador, porque fue un país rico y ese botín debe ser bien administrado. Antes no sé administrar como nación, tampoco como proyecto, sino como reparto interno.

«el Palpatine Criollo» de una saga que no termina
Nicolás Maduro me recuerda al Canciller Palpatine “el Sit” de la “Saga de Star War” (La Guerra de las Galaxias ) “que se disfrazaba de buena gente y necesitaba la aprobación de la reina Amidala. Después se convirtió en senador, hundió a Valorum otro senador manipulando la situación para ocupar el puesto de Canciller supremo de la República y disolver el senado para lograr ser emperador.
Nicolás Maduro se convirtió en el “Palpatine Criollo” brinco como canguro el río Orinoco y de chófer a dictador. ¡Qué bárbaro! Ni Judas se atrevió a tanto.
Bueno seguimos sí, paramos no…Bajo el poder de Nicolás Maduro y su círculo, las riquezas no desaparecieron: cambiaron de manos: Petróleo, oro, minas, contratos, importaciones, concesiones…Todo existía, todo circulaba, pero no bajaba. El país se empobreció “más veloz que una bala” mientras los allegados prosperaron a la velocidad de “Flash”. Venezuela fue una economía donde el problema no era la escasez, sino quién administraba la caja chica.
El quiebre silencioso
Hoy Venezuela parece callada. No porque esté en calma, sino porque ya no se improvisa. Desde que Nicolás fue capturado y llevado de paseo a Nueva York y le botaron la llave. Las visitas de altos mandos extranjeros no cesan y no son de cortesía:
Desde entonces, el mensaje es alto y claro,:
-Revisión.
-Control.
-no mover fondos…
– no inventar negocios paralelos,
– no repartir sin permiso.
A Delcy Rodríguez no le toca gobernar con épica, sino administrar sin ruido.
Simplemente e,lla cuida,:
-Cuidar el puesto.
-No tocar la caja.
-Esperar instrucciones.
– De botín a tablero
-el inventario.

Diosdado y Vladomir
A Diosdado y Vladimir padrino con cada visita de los altos mandos gringos, les toca mover la cabeza y decir sí como los “bobbleheads” (muñecos cabezones) y no roncar mucho para que Donald Trump no sé despierte del sueño profundo y se “los lleve en volanda” a los dos.
,La diferencia es abismal:
Antes, la riqueza se dividía entre leales; ahora, se organiza para negociar. Venezuela vuelve a ser atractiva no por discursos, sino por lo que siempre tuvo: Recursos estratégicos, ubicación, capacidad de influir en la región. Eso no se grita. Eso se negocia en voz baja con Estados Unidos y con quien tenga la chequera y el interés.
Epílogo
La Venezuela viene no será romántica ante la llegada de Trump será pragmática. Atrás quedó el reparto discrecional. Delante está la posibilidad —todavía frágil— de que la riqueza deje de ser botín y empiece a ser país, porque cuando ya no se reparten las riquezas entre los mismos, el silencio deja de ser miedo y empieza a ser transición.
Mientras tanto arranca el juicio de Nicolás Maduro y no hay abogado chino, ni venezolano que lo salve…


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